El turismo español afronta un proceso de transformación digital que exige más que tecnología; requiere ordenar y entender la vasta cantidad de datos que se generan en el sector. Para que destinos, empresas y administraciones puedan colaborar y ofrecer servicios coherentes, necesitan un lenguaje común que describa el mundo turístico de manera precisa. Ese “lenguaje” es la semántica y su formalización se materializa en ontologías, que en España se traducen en el Modelo Ontológico de Turismo desarrollado por SEGITTUR.
¿Qué es la semántica y la ontología en el turismo?
La semántica es el estudio del significado de los conceptos y las relaciones entre ellos. En el contexto turístico, la semántica permite comprender el significado de los datos (atracciones, eventos, servicios) y cómo se relacionan . Al emplear estructuras de datos normalizadas, distintos destinos pueden colaborar entre sí y con entidades superiores (provinciales, regionales) porque comparten el mismo vocabulario . Esta uniformidad no solo mejora la interoperabilidad de los sistemas de información turísticos, sino que también facilita la creación de servicios personalizados y más eficientes.
Una ontología es una representación formal y explícita de un conjunto de conceptos dentro de un dominio, con sus atributos y relaciones. Las ontologías permiten modelar el conocimiento de un sector de forma que las máquinas puedan interpretarlo y usarlo para razonar . En turismo, este modelo se utiliza para definir qué es un hotel, un monumento, un evento o un turista, y cómo se relacionan entre sí, garantizando que todos los agentes hablen el mismo lenguaje .
Ventajas de aplicar la semántica en los destinos turísticos
- Interoperabilidad: Las ontologías y la semántica permiten que diferentes sistemas entiendan la misma información, facilitando el intercambio de datos entre destinos, administraciones y empresas
- Personalización: Al comprender mejor los intereses y el contexto del visitante, los destinos pueden ofrecer recomendaciones y servicios adaptados a cada turista .
- Eficiencia y sostenibilidad: La semántica automatiza procesos como reservas o compras y ayuda a optimizar el uso de recursos turísticos .
- Colaboración público-privada: Un lenguaje común fomenta la cooperación entre administraciones y empresas, generando soluciones innovadoras .
España es pionera en la creación de una Ontología del Turismo que sirve de referencia para todos los destinos del país. Este modelo conceptual, alineado con la norma UNE 178503 sobre semántica aplicada al turismo, persigue la interoperabilidad y la homogeneización de los datos. El modelo ontológico de SEGITTUR organiza el conocimiento turístico en tres grandes subdominios :
| Subdominio | Enfoque y entidades | Rol en la PID |
|---|---|---|
| Oferta | Proveedores de productos y servicios turísticos, como alojamientos, agencias, restaurantes y eventos . | Digitaliza la oferta, permitiendo gestionar inventarios y comercializarlos con criterios uniformes. |
| Turista | Persona que viaja y sus necesidades a lo largo del ciclo de viaje; es el nodo central de la ontología . | Permite personalizar la experiencia y anticipar preferencias, apoyando la generación de recomendaciones y asistencia contextual. |
| Destino | Espacios públicos y servicios gestionados por la administración (monumentos, transportes, centros de salud, identidad digital) . | Proporciona el contexto territorial y la información pública esencial para la gestión y promoción del destino. |
Esta ontología se integra en la Plataforma Inteligente de Destinos (PID) que comenté en mi artículo anterior, a través de varias herramientas:
- CMS semántico: Es un repositorio centralizado para los destinos que se adhieren a la PID. Permite gestionar contenido turístico de múltiples destinos y niveles administrativos . Basado en la ontología y en estándares de la web semántica, garantiza que la información se clasifique y relacione según el modelo conceptual .
- Grafo de conocimiento: La ontología se implementa en un grafo de conocimiento que es una red de entidades del mundo real, como objetos, eventos, situaciones o conceptos, e ilustra la relación entre ellos. Este grafo permite consultas avanzadas y razonamiento semántico .
- Servicios de consumo de datos: Otros módulos de la PID (asistentes virtuales, aplicaciones móviles) acceden al grafo para ofrecer servicios inteligentes en tiempo real. Los desarrolladores también pueden ejecutar consultas SPARQL sobre el grafo para explotar la información de forma personalizada .
La aplicación de la ontología turística genera experiencias más personalizadas, mejora la coordinación entre agentes y promueve la sostenibilidad. Un lenguaje común permite ordenar la oferta en función de los comportamientos de los viajeros y, así, generar servicios más precisos, optimizando los recursos disponibles.
Impacto de la ontología y la semántica turística en la era de la IA
La inteligencia artificial generativa está revolucionando la forma de planificar y vivir los viajes. En España, el uso de herramientas de IA generativa en el sector se duplicó entre 2024 y 2025, alcanzando al 24 % de los viajeros; el 87 % de los usuarios reporta beneficios como ahorro de tiempo y recomendaciones personalizadas . Esta adopción masiva demuestra que la IA es ya un aliado en la experiencia turística. No obstante, las IA por sí solas presentan limitaciones. Investigaciones recientes muestran que los grandes modelos lingüísticos (LLM) utilizados como guías virtuales no siempre mejoran la experiencia; carecen de habilidades robustas para la planificación de itinerarios, y las pruebas muestran que apenas cumplen las expectativas en un 0,6 % de los casos . Además, muchos viajeros confirman que deben verificar las recomendaciones generadas por la IA y ajustar los resultados a sus preferencias .
La combinación de semántica y ontología turística con la inteligencia artificial ofrece la mejor respuesta a estos desafíos:
- Extracción y estructuración de conocimiento: La IA puede identificar entidades y relaciones en textos no estructurados, pero es la ontología la que sitúa ese conocimiento en un modelo coherente y reutilizable .
- Razonamiento y contexto: Los grafos de conocimiento enriquecen a las IA con información estructurada, permitiendo un entendimiento contextual y una inferencia más precisa, superando el mero reconocimiento de patrones .
- Mitigación de errores: Integrar LLM con grafos semánticos reduce la tendencia a generar información incorrecta (alucinaciones) y facilita la trazabilidad de las respuestas . Se establecen ciclos de aprendizaje continuo donde los datos estructurados retroalimentan a los modelos, mejorando su exactitud .
- Nuevas aplicaciones: Ejemplos como este paper describiendo un proyecto denominado NarrativeGuide, que utiliza un grafo de conocimiento geocultural y algoritmos evolutivos para generar itinerarios narrativos, muestran que el uso de grafos semánticos con IA permite crear experiencias inmersivas imposibles con LLM en solitario .
En este contexto, disponer de un CMS semántico alineado con la norma UNE 178503 resultan indispensables para garantizar que la IA se alimente de datos fiables y normalizados. El CMS, construido sobre la ontología turística, asegura la clasificación correcta de los contenidos y su publicación en diferentes canales . La norma UNE 178503 establece vocabularios y taxonomías que unifican la interpretación de la información . Sin estas bases, los modelos de IA generativa estarían expuestos a datos inconsistentes y sesgados, comprometiendo la confianza de los usuarios.
Por lo tanto, desde mi opinión, la semántica y la ontología son los pilares que sostienen esta nueva etapa de la digitalización del turismo español. Lejos de ser sustituidas por la inteligencia artificial, potencian su eficacia al proporcionar un marco conceptual sólido y trazable. En un entorno donde los viajeros se apoyan cada vez más en la IA para planificar sus experiencias, la combinación de ontologías, grafos de conocimiento y modelos de IA permite ofrecer recomendaciones fiables, personalizadas y sostenibles.