Casi 1.900 millones de euros de fondos Next Generation EU invertidos en turismo. Cómo diseñamos, junto con Symplia, un aplicativo de auditoría y seguimiento para que la Secretaría de Estado de Turismo pueda certificar el hito 221 ante la Unión Europea.
El momento que no admite improvisación
El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia comprometió a España con la Unión Europea no solo a ejecutar proyectos, sino a demostrar que se ejecutaron bien. Esa demostración tiene forma de hitos, de indicadores verificables y de evidencias documentales que deben resistir el escrutinio de las instituciones europeas. Estamos en esa fase. El tiempo de ejecución está a punto de finalizar y se ha de empezar a demostrar, con datos ordenados y coherentes, que los compromisos adquiridos se han cumplido. En este contexto, la Secretaría de Estado de Turismo (SETUR) tiene ante sí un reto de envergadura considerable: certificar el hito 221 del PRTR, que engloba los Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos —los llamados PSTD—. Ese reto tiene nombre y cifras concretas.
Los Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos son el instrumento central del Componente 14 del PRTR, el Plan de Competitividad y Modernización del Sector Turístico. Son, en palabras de la propia Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destinos que los ampara, la principal actuación del programa, financiada íntegramente con fondos Next Generation EU. El Programa Extraordinario PSTD 2021-2023 moviliza un presupuesto total de 1.858 millones de euros distribuidos en tres anualidades: 660 millones en 2021, 720 millones en 2022 y 478 millones en 2023. Su objetivo es apoyar a destinos turísticos españoles —de sol y playa, rurales, urbanos— en su transformación hacia modelos más sostenibles, diversificados y resilientes, con inversiones organizadas en torno a cuatro ejes prioritarios: transición verde, eficiencia energética, digitalización y competitividad.
La escala del reto de control y verificación
Cuando se suman cientos de destinos distribuidos por diecisiete comunidades autónomas, cada uno con varias actuaciones, cada actuación con posibles subactuaciones, instrumentos jurídicos asociados, importes por fase de ejecución y documentación vinculada, el volumen de datos que hay que revisar para certificar el hito ante la Comisión Europea es enorme. Y no es solo un problema de cantidad: es un problema de coherencia entre fuentes. La información llega a SETUR a través del Excel de seguimiento 221, pero también reside en COFFEE, el sistema de gestión del Ministerio de Hacienda, y ambas fuentes deben cuadrar. Cuando no cuadran, hay que detectarlo, clasificar el problema por su criticidad y facilitar su corrección antes de que afecte a la elegibilidad de las actuaciones. Hacer todo eso manualmente, para decenas de destinos y en el tiempo que exige el calendario de certificación europeo, no es viable. Es el tipo de situación en que la tecnología pasa de ser útil a ser necesaria.
La solución: un aplicativo de auditoría diseñado para este momento
En el marco de un contrato de asistencia técnica con SETUR, desde Humania Labs y Symplia desarrollamos la definición metodológica y funcional del sistema para construir el aplicativo que lo materializa. El resultado es el Auditor PRTR – Hito 221: un aplicativo que permite cargar los ficheros de seguimiento, detectar incidencias de forma automática, cruzar fuentes de datos y generar informes bilaterales estructurados por comunidad autónoma, listos para su uso en reuniones técnicas y procesos de verificación.
La arquitectura es deliberadamente sobria en lo que respecta a la seguridad de la información: la aplicación no almacena datos de forma permanente. Todo el procesamiento ocurre en memoria durante la sesión de trabajo y los datos desaparecen al cerrar el navegador. Cuando se trabaja con información presupuestaria sensible del PRTR —instrumentos jurídicos, importes por fase de ejecución, estados de finalización— esa decisión de diseño no es un detalle menor.
Tres bloques funcionales para tres preguntas distintas
El aplicativo organiza su lógica en tres módulos independientes pero complementarios. Cada uno responde a una pregunta diferente sobre el estado de los PSTD.
Bloque A – ¿Es correcta la información del Excel de seguimiento?
El primer bloque valida la coherencia estructural y económica del fichero Excel 221. No se limita a verificar que los campos estén rellenos: aplica un conjunto de reglas de negocio derivadas directamente de los requisitos del programa. Comprueba, entre otras cosas, que los importes de las subactuaciones sumen exactamente el total de la actuación agregadora, que no haya importes duplicados entre fases de ejecución, que las fechas de las actuaciones sean coherentes con las de sus componentes, que cada actuación finalizada tenga asignado un identificador de certificación único y que los indicadores obligatorios de finalización estén correctamente marcados. Cada incidencia detectada se clasifica por severidad: las críticas son aquellas que podrían bloquear la certificación; las altas implican riesgo documental o estructural relevante; las medias señalan incoherencias económicas que conviene corregir; y las informativas actúan como aviso preventivo. El resultado es una tabla consolidada por comunidad autónoma y PSTD, que sirve de base tanto al trabajo técnico interno como a la interlocución bilateral con los gestores territoriales.

Bloque B – ¿Cómo avanza la ejecución económica?
El segundo bloque genera indicadores agregados sobre el estado de ejecución de los planes, organizados por comunidad autónoma. Para cada territorio calcula de forma automática el volumen total PRTR comprometido, los porcentajes de licitación, adjudicación y ejecución, el volumen de remanentes pendientes, el número de actuaciones finalizadas y las que presentan riesgo temporal. La salida es una tabla tipo semáforo que permite leer de un vistazo qué territorios avanzan bien, cuáles presentan señales de alerta y cuáles requieren atención prioritaria. En un programa de 1.858 millones de euros distribuidos entre múltiples destinos y administraciones, disponer de esa lectura rápida y homogénea tiene un valor práctico considerable. La alternativa es consolidar a mano una información que llega en formatos heterogéneos y con estructuras variables, lo que en la práctica consume tiempo que no existe.

Bloque C – ¿Es coherente la información con lo que refleja COFFEE?
El tercer bloque cruza el Excel 221 con los ficheros extraídos del sistema COFFEE del Ministerio de Hacienda: la relación de actuaciones, los instrumentos jurídicos y la documentación vinculada a cada operación. Este cruce permite detectar inconsistencias que no son visibles si se analiza cada fuente por separado: actuaciones finalizadas en el Excel que no tienen reflejo en COFFEE, instrumentos jurídicos sin perceptor asignado, ausencia de documentos exigibles como el informe MINERVA o el DACI, descuadres entre importes declarados en distintos campos, o subproyectos duplicados que comprometen la trazabilidad del seguimiento.

Los tres bloques confluyen en un conjunto de informes bilaterales, uno por comunidad autónoma, con estructura homogénea. Cada informe incluye un resumen ejecutivo con el nivel de riesgo global, el detalle de las incidencias por PSTD y actuación, los indicadores de ejecución económica y la valoración de la coherencia con COFFEE. Se generan en formatos PDF y Word, están pensados para servir directamente en las reuniones de seguimiento con cada comunidad autónoma y pueden reproducirse de forma automatizada cada vez que se actualicen los datos de entrada.
Por qué esto importa más allá del proyecto concreto
La herramienta desarrollada entre Humania Labs y Symplia responde a un problema muy concreto: verificar el hito 221 de los PSTD en el tramo final del período de elegibilidad. Pero el problema de fondo es estructural y se va a repetir. El principal valor de una herramienta de este tipo es reducir el tiempo dedicado a tareas manuales de revisión y aumentar la consistencia del proceso de control. Muchas comprobaciones que antes requerían revisar hojas de cálculo de forma individual pueden ejecutarse ahora de manera automática, homogénea y repetible. Esto no elimina la necesidad de análisis técnico, pero permite que los equipos concentren su esfuerzo en interpretar los resultados y tomar decisiones.
También aporta trazabilidad. Cada incidencia puede localizarse, explicarse y vincularse a una fuente concreta. En un proceso de justificación ante la Unión Europea, esta trazabilidad es fundamental. No basta con saber que existe un problema; es necesario identificar dónde está, qué regla incumple, qué impacto puede tener y qué tipo de actuación correctora requiere.
Finalmente, la herramienta contribuye a reforzar la transparencia interna. Al aplicar reglas comunes y generar resultados comparables, facilita que distintos perfiles —técnicos, analistas, responsables de seguimiento o equipos de control— trabajen sobre una misma base de información. Esto es especialmente importante en programas complejos, donde la coordinación entre administraciones y equipos técnicos es tan relevante como la propia ejecución de las actuaciones.
Tecnología para gestionar mejor, no solo para digitalizar
En los últimos años se ha hablado mucho de digitalización pública, automatización e inteligencia artificial. Sin embargo, el verdadero valor de la tecnología en la administración no está en incorporar herramientas sofisticadas por sí mismas, sino en resolver problemas concretos de gestión. La colaboración entre Humania Labs y SymplIA ha permitido combinar conocimiento técnico en herramientas de IA, así como conocimiento funcional del ámbito turístico, comprensión de los fondos europeos y capacidad técnica para desarrollar una solución adaptada a un contexto real de gestión pública. Esa combinación es cada vez más necesaria. La tecnología por sí sola no entiende el contexto administrativo, y el conocimiento sectorial sin herramientas adecuadas puede quedar atrapado en procesos manuales difíciles de escalar.
La gestión de fondos públicos exige rigor, método y evidencia. En ese terreno, las herramientas digitales pueden aportar mucho si se diseñan desde la realidad del usuario, con criterios de seguridad, trazabilidad y utilidad práctica. El futuro de la gestión pública no pasa únicamente por disponer de más datos, sino por convertir esos datos en información fiable, accionable y verificable. Ese es, probablemente, uno de los grandes aprendizajes de este tipo de proyectos: la tecnología no reemplaza la responsabilidad pública, pero puede hacerla más sólida, más transparente y más eficaz.
Este proyecto se desarrolló en colaboración con Symplia, dentro de un contrato de asistencia técnica con la Secretaría de Estado de Turismo para el seguimiento del programa de Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), Componente 14.